En medio de la crisis económica que provocó el coronavirus, Falabella se quiere ir del país y está buscando un comprador. Por lo pronto, la cadena de tiendas ya anunció el cierre de cuatro locales en Buenos Aires.
La empresa chilena, que incluye a la cadena de venta de productos para el hogar Sodimac y la tarjeta CMR, le otorgó un mandato de venta al banco de inversión Columbus Merchant Banking para que encuentre un comprador para todos los negocios que tiene en Argentina.
Mientras tanto, la compañía determinó que cerrará cuatro locales, ubicados en el AMBA:”Para adaptarse a esta nueva tendencia y hacer sustentable la operación en el tiempo, Falabella y Sodimac han determinado cerrar cuatro de sus tiendas en Buenos Aires en los próximos meses”, explicó en un comunicado.
Los centros comerciales que cerrarán sus puertas son las Sodimac ubicadas en Villa Tesei y Malvinas Argentinas, en el conurbano bonaerense; dos locales de ventas de Falabella, en Florida 343, en el microcentro porteño, y la sucursal que tiene en el Tortugas Open Mall.
“Para acompañar este proceso se ha resuelto la implementación de un retiro voluntario. Este plan, también, incluye a trabajadores de las oficinas centrales. Aquellos colaboradores de las tiendas que serán cerradas tendrán la alternativa de ser reubicados en otra tienda sucursal”, concluyó el comunicado.
La caída en el consumo durante la pandemia y la crisis económica que atraviesa el país desde hace más de dos años no fueron los únicos motivos de esta decisión: sumado a esto, Falabella vive una situación complicada por la dificultad para acceder a productos del exterior -que son la mayor parte de la oferta en sus tiendas- debido a las restricciones para importar, según informó el diario La Nación.
Por otro lado, la casa matriz de Falabella, en Chile, tuvo pérdidas por USD157 millones en el segundo trimestre de 2020, USD136,3 millones acumulados en el primer semestre, lo que se explica principalmente por los resultados negativos en las áreas de tiendas por departamento y mejoramiento del hogar en Chile y Perú, a lo que se suman los negocios inmobiliarios y bancarios, detalló el mencionado periódico.
“El negocio de Falabella depende en gran parte de la importación, así que no le va a resultar fácil encontrar un comprador que tenga la estructura armada de proveedores para seguir operando en un contexto como el argentino. Sodimac, en cambio, puede resultar más fácil de vender”, explicaron fuentes del sector al medio citado.
En enero de este año, Falabella había decidido de reducir drásticamente su inversión de cara a los próximos años. Por la crisis que también afecta a Chile, la compañía trasandina había anunciado un plan presupuestario de USD 2.900 millones en inversiones, mientras que en 2019 proyectaba una inversión de USD 4.200 millones, USD 1.300 millones más.
En febrero de 2019, mucho antes de que se desate la pandemia, había cerrado una de sus megatiendas que ya eran un clásico de la calle Florida.